domingo, 24 de agosto de 2014

Te tres razones para invitarme a tu cama.

...
―¿Qué haces?―pregunté adormilada al descubrirlo mirándome con la cabeza apoyada en una de sus manos.
―Mirarte.
―¿Por qué?
―Porque me gustas.
―Mmmmm―dije antes de volver a cerrar los ojos y a quedarme dormida de nuevo.
No sé cuánto rato pasó hasta que volví a desvelarme.
―¿Qué haces?―pregunté al sentir entre mis piernas un cosquilleo agradable.
―Comerte.
―¿Por qué?
―Porque me gustas.
Esta vez no volví a quedarme dormida.
...




 ...
Siento como sus párpados pesan y luchan por cerrarse lentamente. También las manos, y con ellas los brazos, se han relajado a tal punto que es casi imposible alzarlas, y por ello descansan, fláccidas, en el fondo de la bañera.
Su rostro ya está empezando a hundirse bajo la espuma y el agua caliente. Su pelo parece flotar en el agua formando figuras indefinidas negras y largas. Sus párpados por fin han ganado la batalla y están cerrados y yo… yo estoy empezando a ahogarme y a removerme de nuevo entre mis sábanas.
...












 Pequeños fragmentos (recortados) de LA FANTASÍA


...Abro mis piernas y mis rodillas salen a la superficie. Mientras tanto, mis dos dedos van acariciándome poco a poco por dentro, empujando suavemente y explorándome a mí misma....
...Estoy sola y nadie puede verme ni oírme....
...Poco a poco empiezo a sentir ese calor...
...Finalmente, aparto mi mano y abro los ojos. Estoy satisfecha conmigo misma. Relajada completamente....
Todavía tardo un poco en salir del agua, se está tan bien…

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